Declaración Conjunta de las Organizaciones Maoístas de los Estados Unidos en Conmemoración del Día International de los Obreros 2026

Declaración Conjunta de las Organizaciones Maoístas de los Estados Unidos en Conmemoración del Día International de los Obreros 2026

¡Proletarios de todos los países, uníos!

El Día Internacional de los Obreros es una festividad proletaria que nació de la lucha combativa de la clase obrera internacional por la jornada laboral de ocho horas. Cada año, los revolucionarios conmemoran esta fecha con el espíritu de unir sus filas y para combatir y resistir el imperialismo, el revisionismo y la reacción.

Situación Internacional

Durante el último año, Estados Unidos (EE.UU.) ­y otras potencias imperialistas han acumulado más derrotas a manos de la brillante resistencia armada de las naciones oprimidas, exacerbando la competencia interimperialista por la dominación del Tercer Mundo en medio de la creciente crisis general del imperialismo, basada en crisis económicas cíclicas de sobreproducción.

Estos procesos encarnan las contradicciones entre las potencias imperialistas, entre las potencias imperialistas y las naciones oprimidas, y entre el proletariado y la burguesía. De todas ellas, el antagonismo entre las potencias imperialistas y las naciones oprimidas juegael papel principal en el desarrollo de la situación mundial actual.

Los pueblos de Irán, Líbano, Palestina, Yemen e Irak han dado golpes durosy decisivos al imperialismo estadounidense, a su perro rabioso Israel y a los Estados títeres del Golfo.

Tras cuarenta días de guerra, el gobierno iraní y sus aliados destruyeron la supremacía estadounidense en la región mediante 100 olas de su heroica guerra defensiva, la “Operación Promesa Verdadera 4”. Las bases militares y los activos económicos estadounidenses en la región sufrieron daños irreparables, lo que obligo a la única superpotencia imperialista hegemónica a aceptar negociaciones con Irán en sus propios términos. Mientras tanto, una vez más, Estados Unidos e Israel han sido incapaces de avanzar con la invasión israelí de Líbano y, como siempre, recurrieron al genocidio abierto para compensar sus fracasos.

A pesar de todas sus amenazas de aniquilación total y victoria total, y de que presuman los asesinatos y crímenes de guerra que perpetraron, Estados Unidos e Israel revelan una desesperada campaña militar que fracasó en cumplir sus objetivos a pesar de su patética e inestable campaña psicológica.

En América Latina, Estados Unidos continúa su agresión para fortalecer su dominio en la región, en colusión y disputa con otras potencias imperialistas. Tras rodear a Venezuela durante meses y asesinar a pescadores frente a sus costas, mercenarios imperialistas estadounidenses secuestraron al presidente y a la primera dama venezolanos, mientras que sacan concesiones de la presidenta interina vendida, Delcy Rodríguez.

El imperialismo estadounidense amenaza con una invasión militar de Cuba mientras intensifica su estrangulamiento económico con el objetivo de someter al pueblo mediante el hambre; el cual se ha se comprometido a responder a cualquier agresión en defensa de su soberanía.

Estados Unidos es la única superpotencia imperialista hegemónica única del mundo actual y, por lo tanto, el enemigo número uno de los pueblos del mundo.

Detrás de la creciente agresión del imperialismo estadounidense se encuentran las crisis económicas imperialistas de sobreproducción, un proceso cíclico que garantiza que la siguiente crisis sea aún peor. Esto intensifica la competencia entre las potencias imperialistas por el dominio del Tercer Mundo para maximizar las ganancias. Las crisis políticas, a su vez, exacerban la crisis económica, como se observa hoy con la crisis energética causada por la guerra contra Irán.

La dominación del Tercer Mundo permite a los imperialistas el acceso a los recursos naturales, siendo de particular importancia los minerales de tierras raras necesarios para la producción de la última tecnología militar. También les permite una fuente para la exportación de mercancías y capital financiero; y la proyección militar, a medida que las potencias imperialistas buscan rodearse y contrarrestarse mutuamente.

Los imperialistas no tienen más remedio que seguir iniciando guerras, perpetrando genocidios y enfrentando derrotas, solo para volver a empezar hasta su derrota final. Las guerras de liberación nacional, que hoy arden con mayor fiereza en Irán, Líbano y Palestina, muestran la movilización masiva del pueblo en defensa de su soberanía, ofreciendo lecciones de heroísmo a los pueblos del mundo en el combate y resistencia contra el imperialismo. Estas constituyen las fuerzas revolucionarias más extendidas y forman la base de la Revolución Proletaria Mundial. Las luminosas Guerras Populares, lideradas por los Partidos comunistas marxistas-leninistas-maoístas, que hoy llevan a cabo Revoluciones de Nueva Democracia en Perú, India, Turquía y Filipinas, representan la expresión más avanzada de la lucha de clases contra el imperialismo en el mundo actual, dirigiendo luchas hacia el socialismo y el comunismo, y el derrocamiento total del imperialismo y toda reacción.

Situación Nacional (EE. UU.)

En Estados Unidos, la tendencia reaccionaria se ha profundizado, con el poder concentrándose cada vez más en torno al ejecutivo hacia el absolutismo presidencial, manifestación política de una mayor monopolización. Esto corresponde a mayor opresión y explotación, lo que a su vez genera movimientos de masas más explosivos.

El movimiento contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha alcanzado proporciones masivas y combativas durante el último año, obligando al gobierno de Trump a retirarse temporalmente, incluyendo la retirada de fuerzas federales, cambios de tácticas y el despido de altos funcionarios. Todo esto son conquistas de la justa rebelión de las masas.

La campaña de deportaciones masivas busca disciplinar a una fuerza laboral rebelde aterrorizando a los obreros inmigrantes en un intento por mitigar la crisis económica imperialista. Estas deportaciones masivas constituyen ataques contra toda la clase obrera, incrementando la explotación, provocando despidos masivos y fomentando las divisiones xenófobas dentro de la clase. En lugar de intimidar al pueblo, las tácticas de “conmoción y pavor”del gobierno de Trump provocaron la movilización de millones de personas en todo el país contra el ICE, con combates en las calles contra las fuerzas federales, especialmente en Los Ángeles y Minneapolis, donde el terrorismo del Estado se manifestó de forma más descarada.

Las huelgas y diversas acciones obreras continúan a un ritmo relativamente alto en todo Estados Unidos y muestran signos de una mayor politización, particularmente en torno al apoyo a Palestina y la oposición al ICE y a la guerra imperialista. La burocracia sindical, que ha vendido los intereses de la clase obrera, han tenido que adoptar una postura más militante para apaciguar la creciente combatividad de la clase obrera. A pesar de las maquinaciones de la burocracia sindical, decenas de miles de trabajadores ya se han declarado en huelga en todo el país en 2026, incluyendo trabajadores de la salud, maestros, siderúrgicos, obreros de la industria cárnica y obreros de la fabricación de armas.

El descontento entre las grandes masas en Estados Unidos ha crecido en los últimos meses debido a los cierres del gobierno, la austeridad, la militarización sin precedentes y la impopular guerra contra Irán. Los antiimperialistas en Estados Unidos tienen el deber de apoyar a Irán frente a la brutal guerra imperialista que se libra contra ellos. Este empeoramiento de la situación interna ha provocado que el índice de aprobación del gobierno de Trump alcance su punto más bajo, y tanto la mafia Demócrata como la Republicana se enfrentan a la hostilidad mientras se aproximan a la farsa de las elecciones intermedias.

Aprender del Presidente Gonzalo, Unirse Bajo el Maoísmo.

Aunque en Estados Unidos ya existen las condiciones objetivas para una revolución socialista —la conquista violenta del poder por el proletariado—, las condiciones subjetivas deben ser generadas por los revolucionarios.

La etapa actual del proceso revolucionario en Estados Unidos se caracteriza por la relativa dispersión de las fuerzas revolucionarias. En su lucha por el poder, el proletariado no tiene más arma que la organización; su máxima expresión organizativa es su Partido, el Partido Comunista, opuesto a todos los Partidos tradicionales formados por la clase dominante imperialista. Para lograr sus objetivos económicos de acabar con la explotación, el proletariado debe primero tomar el poder político, un proceso liderado por el Partido Comunista, que concentra a los elementos más destacados y visionarios del proletariado. El Partido inicia y dirige la Guerra Popular para la conquista del poder mediante la incorporación del pueblo a la guerra contra la clase dominante parasitaria.

Desde que el Partido Comunista de Estados Unidos fue liquidado en 1944, la tarea principal de los revolucionarios en los EE. UU. es reconstituir el Partido Comunista de los Estados Unidos, lo cual se expresa en la tarea actual de aprender del Presidente Gonzalo y unirse bajo el maoísmo.

Mediante la lucha de clases y la lucha ideológica, los revolucionarios de todo Estados Unidos trabajan para avanzan hacia la unidad bajo la ideológica del proletariado internacional: Marxismo-Leninismo-Maoísmo, principalmente Maoísmo, con las aportaciones de validez universal del Presidente Gonzalo.

El Presidente del Partido Comunista del Perú y líder de la invicta Guerra Popular, la aportación más importante del Presidente Gonzalo fue definir el maoísmo. Para unirse bajo el maoísmo, los revolucionarios deben comprenderlo primero, lo que implica aprender del Presidente Gonzalo.

Para que los revolucionarios en Estados Unidos combatan eficazmente la dispersión, debemos asumir la posición de clase del proletariado internacional, abandonar todo pensamiento sectario y de grupo pequeño, y defender, levantar y aplicar el Maoísmo con mayor plenitud. Todo esto con el objetivo de encarnar cada vez más el Maoísmo para defenderlo mejor contra el revisionismo. Encarnar el Maoísmo no es cuestión de estudio, sino de armar la mente para armar las manos, para que los brazos puedan luchar mejor.

La lucha por la unidad ideológica se desarrolla paralelamente al trabajo de masas, el cual la profundiza, llevando el Maoísmo a las masas. Esto implica educar a las masas, principalmente a la clase obrera, en el Maoísmo y movilizarlas para la reconstitución del Partido Comunista de los Estados Unidos, combinando su lucha por las demandas cotidianas con la conquista del poder. Los revolucionarios deben actuar como palanca entre las masas y dar expresión organizada a su militancia más allá de los límites permitidos por la clase dominante, los burócratas sindicales pacifistas y los revisionistas y oportunistas infiltrados en los movimientos de masas.

La profundización de la unidad ideológica y la difusión del maoísmo entre las masas se manifiestan en acciones conjuntas y paralelas de revolucionarios en todo Estados Unidos. Durante el último año, esto ha incluido acciones en apoyo del Partido Comunista de India (Maoísta) y su Guerra Popular en curso, así como contra la contrarrevolucionaria genocida «Operación Kagar». El viejo Estado Iindio ha fracasado por completo en su objetivo de eliminar el movimiento Maoísta en el país para el 31 de marzo de 2026; incluso después de la traición del grupo revisionista y liquidacionista Sonu y el martirio de decenas de camaradas y líderes, incluido el Secretario General del Partido, el Camarada Basavaraj, la Guerra Popular continúa.

La unidad de los revolucionarios ha florecido a través de acciones conjuntas y paralelas contra el terror del ICE, en conmemoración del Día Internacional de la Mujer Obrera y del Día Internacional de los Obreros.

El desarrollo de la unidad maoísta supone un golpe a la dispersión, el liquidacionismo, el sectarismo y el revisionismo; es una afirmación de los principios de practicar el marxismo y no el revisionismo, de unir y no dividir, y de ser abiertos y transparentes en lugar de intrigar y conspirar; es una affirmation de los principios de practicar marxismo y no el revisionismo, unir y no dividir, ser honestos y transparentes en lugar de conspirar ni intrigar.

El imperialismo, la fase más avanzada del capitalismo, es un sistema parasitario en decadencia que solo obstaculiza el desarrollo de la humanidad. El capitalismo ha superado su utilidad y, por lo tanto, ha creado las condiciones objetivas para su derrocamiento. Lo que falta es que los revolucionarios eleven las condiciones subjetivas al mismo nivel que las objetivas, desarrollando una conciencia revolucionaria dentro de la lucha de clases. Hoy en Estados Unidos, este proceso se materializa en las consignas:

¡Proletarios de todos los países, uníos!

¡Aprender del Presidente Gonzalo, unirse bajo el maoísmo!

¡Reconstituir el Partido Comunista de EE. UU.!

¡Combatir el imperialismo, el revisionismo y la reacción indesligable e implacablemente!

Firmado,

Anti-Imperialist Front Coordinating Committee / Comité Coordinador del Frente Antiimperialista

Committee for Organized Labor / Comité Para La Organización Laboral

People’s Defense Front / Frente de Defensa Popular

Prairie Fire Publishing / Editorial Prairie Fire

Revolutionary Youth Organization Coordinating Committee / Comité Coordinador de la Organización de la Juventud Revolucionaria

Southern Formation / Formación del Sur

The Worker / El Obrero

Workers Study Circle / Círculo de Estudio Obrero